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What Interior Design Taught Me About Intuition

What Interior Design Taught Me About Intuition

What Interior Design Taught Me About Intuition

By Forrest Glover Design

When most people think of interior design, they picture fabric swatches, mood boards, and maybe one too many trips to the furniture showroom. What they don’t expect is a crash course in intuition. Yet, that’s exactly what design teaches you if you’re willing to pay attention: that decorating a room and designing a life have something in common—both are powered by the quiet, steady pull of your inner compass.

Welcome to the world of interior design intuition.

The Sofa That Wouldn’t Fit (And Other Lessons in Listening to Your Gut)

Here’s the thing about intuition—it usually whispers before it screams. Case in point: the time I insisted a sectional would fit through a narrow colonial doorway in Guadalajara. My gut said no, my ego said yes, and two movers plus one disassembled sofa later, the gut was proven right.

Interior design intuition works the same way in every project. If something feels “off” at the start—wrong scale, wrong fabric, wrong vibe—it usually is. The lesson? Trust your gut before the chipped doorframe happens.

Mood Boards and Inner Compass

Creating a mood board isn’t just a technical step in design—it’s intuition with a visual aid. A client might say they want sleek modern minimalism, but if their eyes light up at a velvet chair or a surrealist lamp, that’s intuition waving its hand in the background.

Interior design intuition is noticing what sparks joy long before the client admits it. It’s not about trend forecasting (though I do plenty of that too). It’s about reading between the lines—and sometimes between the sofa cushions.

Fabrics Don’t Lie

Textiles have personalities. Linen says, “Relax, life is breezy.” Velvet whispers, “Champagne, please.” Wool insists, “Winter is coming—get cozy.” You don’t need a spreadsheet to understand that—your intuition tells you instantly.

This is the essence of intuitive design: noticing how materials make you feel and letting that guide your choices. The more you listen, the sharper your instincts become.

When to Trust the Process (and When to Break It)

One of the greatest lessons of interior design intuition is knowing when to wait—and when to rebel. Sometimes the best move is patience: walking away from the 47th showroom because the perfect rug is waiting in the 48th. Other times, it’s breaking every so-called “rule”:

  • Pink as a neutral? Yes.

  • A graffiti wall in the dining room? Why not.

  • Your mother-in-law’s opinion? Not a design principle.

Your Home as a Mirror

Here’s the truth: your home reflects who you are right now, and interior design intuition helps you imagine who you want to become. That ignored corner? It’s waiting to become your reading nook. That tired armchair? It’s begging to be reupholstered into a throne of comfort. And that bold color you’ve been avoiding? Your intuition already knows it will change the energy of the whole room.

Final Thought

Interior design taught me that intuition isn’t mystical—it’s practical. It’s not about predicting the future; it’s about noticing the present and making bold choices that align with who you are.

So the next time you’re torn between two sofas, two colors, or two versions of yourself, remember: your intuition already knows. And if all else fails? Always measure the doorway first.


Lo que el diseño de interiores me enseñó sobre la intuición

Por Forrest Glover Design

Cuando la mayoría de la gente piensa en diseño de interiores, se imagina muestras de tela, tableros de inspiración y quizá demasiadas vueltas a las mueblerías. Lo que casi nunca esperan es una clase intensiva de intuición. Y sin embargo, eso es exactamente lo que el diseño te enseña si sabes escuchar: que decorar una casa y diseñar una vida tienen algo en común—ambos se guían por esa brújula interna que nunca falla.

Bienvenidos al mundo de la intuición en el diseño de interiores.

El sofá que no entraba (y otras lecciones de escuchar tu instinto)

La intuición casi siempre susurra antes de gritar. Como aquella vez que juré que un sofá seccional definitivamente cabía por la puerta angosta de una casa colonial en Guadalajara. Mi instinto dijo que no, mi ego dijo que sí, y después de dos cargadores sudando, un marco astillado y un sofá desarmado… ¿a quién creen que le dieron la razón?

La intuición en el diseño de interiores funciona igual en todos los proyectos. Si desde el inicio algo “no se siente bien”—el tamaño, la tela, la vibra—lo más seguro es que así sea. La lección: confía en tu instinto antes de que el problema llegue con megáfono.

Mood boards y brújula interior

Hacer un mood board no es solo un paso técnico: es tu intuición con respaldo visual. Un cliente puede decir que quiere minimalismo moderno, pero si sus ojos brillan al ver una silla de terciopelo o una lámpara surrealista, ahí está hablando la intuición.

La intuición en el diseño de interiores es notar qué enciende esa chispa de emoción, mucho antes de que la persona se atreva a pedirlo. No se trata solo de seguir tendencias (aunque también hago bastante de eso). Se trata de leer entre líneas—y a veces, entre los cojines del sofá.

Las telas no mienten

Los textiles tienen personalidad. El lino susurra: “Relájate, respira, toma una siesta.” El terciopelo ordena: “Trae el champán.” La lana avisa: “El invierno viene, ponte cómodo.” No necesitas un Excel para entenderlo—tu instinto lo sabe al instante.

Esa es la esencia del diseño intuitivo: dejar que lo que sientes al tocar una tela guíe tu elección. Cuanto más escuchas, más se afilan tus instintos.

Cuándo confiar en el proceso (y cuándo romperlo)

Otra gran lección de la intuición en el diseño es saber cuándo esperar… y cuándo rebelarse. A veces la mejor jugada es la paciencia: salirte de la mueblería número 47 porque la alfombra perfecta te está esperando en la número 48.

Otras veces, tu instinto exige romper todas las “reglas”:

  • ¿El rosa como color neutro? Claro que sí.

  • ¿Un mural de grafiti en el comedor? Adelante.

  • ¿La opinión de tu suegra? No es un principio de diseño.

Tu casa como espejo

La verdad es esta: tu casa refleja quién eres hoy, y la intuición en el diseño te muestra quién quieres llegar a ser. Ese rincón olvidado pide convertirse en tu espacio de lectura. Ese sillón viejo suplica ser tapizado y transformado en un trono de comodidad. Y ese color atrevido que tanto evitas… tu intuición ya sabe que va a cambiar la energía de toda la habitación.

Pensamiento final

El diseño de interiores me enseñó que la intuición no es un don místico—es práctica. No se trata de adivinar el futuro, sino de notar el presente y tomar decisiones valientes que están en sintonía contigo.

Así que la próxima vez que dudes entre dos sofás, dos colores o dos versiones de ti mismo, recuerda: tu intuición ya tiene la respuesta. Y si todo lo demás falla… mide la puerta antes de comprar el sofá.

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